Entrevista a Juan Pablo Bannatyne propietario Joyería Bannatyne

Hoy queremos compartir con vosotros, la entrevista que han realizada a Juan Pablo Bannatyne en el Diario Montañés.

En la que el propietarios de la joyería habla de la esquina que formaban Presmanes y Mafor como referente en Santander y de las nuevas joyerías de Bannatyne en Santander y Madrid.

Después de 183 años de alta joyería y con cinco generaciones de joyeros al frente, la prestigiosa firma santanderina Presmanes cerró la persiana el pasado mes de septiembre, Juan Pablo Bannatyne (Santander,1947), descendiente de sus fundadores y gerente durante 25 años, admite que habría deseado no haber cerrado, pero reconoce que fue algo necesario pues “las familias va creciendo”.
Por su parte, Juan Pablo comenta que evita pasar por la esquina de la avenida de Calvo Sotelo con Lealtad, que tantos años acogió la elegante firma. Nostalgias a un lado, se muestra ilusionado con la reciente apertura en Madrid y en Santander de la Joyería Bannatyne “la continuidad de Presemanes”

  • Cuales son sus recuerdos de infancia en la joyería?

Recuerdo como si fuera ayer cuando acompañaba  de niño a mi padre a su despacho, me fascinaba observarlo todo. Estudié en los Escolapios y a los 18 años mi padre me dijo que me pusiera a trabajar con él en la joyería. De diez hermanos, sólo a mí me picó el gusanillo de la joyería.

  • ¿Y cómo era trabajar con Santiago Bannatyne Presmanes?

Mi padre fue un gran ejemplo u aprendí muchísimo de él, sobre todo su tesón y su trato al publico, que era siempre excepcional. Con los de la casa sí que era más duro (sonríe y guiña un ojo). De este negocio, la parte con la que más disfruto, al igual que hacía él, es con la de atender a los amigos; porque mis clientes son en realidad amigos, gente de mi entorno y familias amigos desde hace varias generaciones. Eso sí, mi padre siempre insistía en dar el mismo trato a todo el mundo.

  • ¿Cuando toma usted el relevo en la gerencia del negocio?

Cuando mi padre falleció en el año 1992. Desde entonces pasé a ocupar la gerencia… y han sido 25 años.

  • ¿Cual ha sido la joya que más le ha sorprendido?

Hemos viajado mucho para comprar piezas en Amberes, la ciudad de los diamantes, y hemos acudido también a ferias; la más importante es la de Basilea, en Suiza, o la de Sudáfrica… Son muchas las piezas antiguas que me han fascinado. Pero la que más me sorprendió, por su pureza y por su color extraordinario, fue un diamante de diez quilates en tonos rosas; una pieza muy difícil de ver.

  • ¿Cuál es la decisión más difícil que ha tenido que tomar?

Sin duda tener que cerrar el ciclo de la Joyería Presmanes; ha sido lo más duro de mi vida. Me gustaría no haberlo hecho, aunque reconozco que era necesario. Cuando las familias van creciendo tanto es la mejor solución y los socios así lo acordamos.

Tras 25 años en la gerencia de la joyería más antigua del país, evitar pasar por la unión de Calvo Sotelo con Lealtad porque la tristeza le sobrecoge
  • ¿Echa en falta el ambiente inglés de Presmanes?

Sí, muchísimo, por eso intento no pasar por la esquina de Calvo Sotelo con Lealtad. Me da mucha pena y, si paso por delante, casi ni miro. Imaginarme una entrada diferente a la nuestra, tan tradicional, me da mucha tristeza. Del interior de castaño, hemos conservado algunas piezas que tenemos en casa, como lámparas, faroles, mesas isabelinas o el cuadro de la Reina Victoria Eugenia saliendo de la Joyería.

  • ¿Qué opina del cambio en el comercio de Santander?

Siento mucha nostalgia y siempre echaré en falta a la relevancia que tuvo la esquina de Mafor y Presmanes juntos. Esa unión se convirtió en una referencia en toda España, cada uno en su sector. Desaparecieron, primero uno y después el otro, pero entiendo que es consecuencia del mundo actual, en el que el negocio tradicional ha cambiado.

  • Bannatyne es la heredera de Presmanes. ¿Qué aires nuevos presenta esta joyería?

La Joyería Bannatyne es la continuidad de Presmanes y, como tal, lo más importante es que seguimos manteniendo nuestro taller, de una gran tradición y en el que trabajan joyeros expertos dedicados al diseño exclusivo de joyas personalizadas para nuestros clientes. Un trabajo minucioso que busca siempre diseños muy actuales y Últimas tendencias. Mantenemos la alta joyería y alta relojería con presencia de las primeras marcas en sus respectivos sectores. Contamos con Pomellato, DoDo, Vhernier o Nardi y, en relojes, Bvlgari, Cartier, IWC, Hublot, Patek Philippe, etc. Todas estas marcas tienen mucha fuerza, calidad y diseño y en su día fueron innovadoras. En esta nueva estapa hemos prescindido de artículos de regalo y apostamos fuerte por la presencia online y las redes sociales.

  • ¿Cómo surgió la colaboración con la diseñadora Odette?

Odette Álvarez es amiga, clienta y una brillante diseñadora  con mucha proyección . Trabajar con ella es una suerte. Tiene mucha fuerza y es una visionaria. Da gusto estar con ella. La colección ya está fabricada y la intención es sacarla a la venta en breve.

  • Acaban de abrir en Madrid, en la calle Serrano, ¿le da vértigo?

Tener pie en Madrid era una ilusión desde hace mucho tiempo. Por fin  se han dado las circunstancias oportunas y hemos encontrado un local perfecto en el número 56 de la calle Serrano. Queríamos estar en Madrid para poder atender a clientes que residen allí y que están muy vinculados a Santander. Madrid es ciudad de paso, y también así podemos atender a clientes de toda España.

  • ¿Que hace en su tiempo libre?

Tengo muy poco tiempo libre porque paso todas las horas del día aquí, en la joyería, aunque ya he cumplido 70 años y mi intención es ir dejando paso a mis hijos Santiago y Juan Pablo, que ya están al frente del negocio. Lo que más me gusta hacer para desconectar es el mar, navegar y andar. También, pasar tiempo con mis ocho nietos.

Gracias a María de las Cuevas por la entrevista.