Patek Philippe es mundialmente conocido por su maestría en la creación de relojes con complicaciones. No obstante, la colección Calatrava, la más clásica y emblemática de la marca, sigue siendo el estandarte de calidad de la manufactura ginebrina.

Conocidos como el non plus ultra de la elegancia, los relojes Calatrava seducen a cada nueva generación gracias a su perfección atemporal y a su sobriedad extrema. La colección, creada en el año 1932, lleva además el nombre del símbolo de la marca, la cruz de Calatrava.

El primer modelo Calatrava, referencia 96, conquistó el mercado por su clasicismo, sencillez y belleza atemporal. Era un modelo para caballeros inspirado en los principios minimalistas de la escuela de arte y arquitectura Bauhaus, cuyo lema es que la forma de un objeto debe estar siempre determinada por su función, resultando en algo a la vez bello y práctico.

Desde el año de su creación, Patek Philippe ha lanzado más de 30 modelos Calatrava para caballero. La evolución de éstos siempre ha sido muy sutil, ya que en la mayor parte de los modelos se opta por aplicar simples cambios, como pueden ser los índices de hora y minutos, y en alguna ocasión, se ha añadido la fecha y los segundos. En el caso de algunos de los modelos Calatrava para señora también se muestran las fases de luna. La incorporación de modelos femeninos, en 1982, fue un acto de galantería que completó la colección Calatrava, personificación del refinamiento clásico.

El modelo Calatrava referencia 5227R-001 es el reloj de pulsera redondo de referencia y constituye uno de los más hermosos símbolos del estilo Patek Philippe. Con esfera de marfil lacada e índices aplicados en oro, este reloj tiene un diámetro de 39 mm, un grosor de 9.24 mm y es estanco a 30 m. Este bello reloj tiene un movimiento mecánico de cuerda automática que late al ritmo del calibre 324 S C.